SEMANA SANTA

Los invitamos a acompañar en familia a Jesús en esta Semana Santa. Podrán acceder a los recursos para cada sugerencia seleccionando las palabras en azul.

 

JUEVES SANTO EN FAMILIA:

¡UN DIA PARA AGRADECERLE MUCHO A JESÚS!

– Para ir juntos a la misa de la cena del Señor

– Para visitar las Siete Iglesias

– ¡GRACIAS JESÚS!

Porque nos enseñás a servir lavando los pies de tus amigos. Porque nos das el mandamiento del amor. Porque nos regalás la Eucaristía. Por la entrega de nuestros sacerdotes

Les dejamos un breve audio del Padre Jorge Fraile, Capellán de Apdes.

 

VIERNES SANTO EN FAMILIA:

¡UN DIA PARA ACOMPAÑAR MUCHO A JESÚS COMO LO HIZO MARÍA!

– Para rezar el Vía Crucis en Familia. Para los más chicos les proponemos este que armaron en el Jardín Buen Molino.

– Para hacer un Vía Crucis viviente representando cada estación

– Rezamos con San Josemaría

“Señor mío y Dios mío, bajo la mirada amorosa de nuestra Madre, nos disponemos a acompañarte por el camino de dolor, que fue precio de nuestro rescate. Queremos sufrir todo lo que Tú sufriste, ofrecerte nuestro pobre corazón, contrito, porque eres inocente y vas a morir por nosotros, que somos los únicos culpables. Madre mía, Virgen dolorosa, ayúdame a revivir aquellas horas amargas que tu Hijo quiso pasar en la tierra, para que nosotros, hechos de un puñado de lodo, viviésemos al fin in libertatem gloriæ filiorum Dei, en la libertad y gloria de los hijos de Dios.”

 

SÁBADO SANTO EN FAMILIA:

¡UN DIA PARA ESTAR CERCA DE MARÍA!

– Para rezar el Rosario que es la oración preferida de María y ¡si es en familia mucho mejor!

– Para rezar cantando. Les dejamos una canción

– La Vigilia Pascual del Sábado es la suprema y más noble de todas las solemnidades del Año Litúrgico.

 

 

DOMINGO DE RESURRECCIÓN EN FAMILIA:

¡¡UN DÍA PARA ESTAR DE FIESTA, DE INMENSA ALEGRÍA, DE FESTEJO DE CORAZÓN!!

– Para ir a Misa juntos el Domingo

Para crear en casa un ambiente en el que se respire alegría

– Para rezar con el Papa Francisco

“Es el contagio de la esperanza: «¡Resucitó de veras mi amor y mi esperanza!». No se trata de una fórmula mágica que hace desaparecer los problemas. No, no es eso la resurrección de Cristo, sino la victoria del amor sobre la raíz del mal, una victoria que no “pasa por encima” del sufrimiento y la muerte,“sino que los traspasa, abriendo un camino en el abismo, transformando el mal en bien, signo distintivo del poder de Dios”.