Prevención del Bullying: María Zysman y el desafío de educar para que todos se sientan queridos

Claves para las familias sobre la convivencia escolar y la prevención del bullying
La educación de los hijos es una tarea compartida entre la familia y el colegio. Un camino que, más allá de lo puramente académico, nos desafía día a día a formar personas capaces de convivir, respetar y cuidar a otros seres humanos. En este contexto, y como parte del acompañamiento constante a las familias, los colegios El Buen Ayre y Los Molinos ofrecieron recientemente una charla de María Zysman. La psicopedagoga y fundadora de «Libres de Bullying» invitó a los padres a reflexionar profundamente sobre la construcción de los buenos tratos en todos los ámbitos de la vida. A partir de este encuentro enriquecedor, compartimos algunas ideas fundamentales que ayudan a seguir fortaleciendo este trabajo conjunto entre casa y escuela.
LA FAMILIA: PUNTO DE PARTIDA DE LOS VÍNCULOS
Uno de los ejes centrales de la exposición fue el rol determinante de la familia en la formación de los vínculos primarios. Durante la charla, Zysman insistió en una idea muy concreta: “los chicos aprenden lo que naturalizamos en casa”. Esto significa que muchas de nuestras formas de vincularnos se transmiten de manera inconsciente: en cómo nos referimos a los demás cuando no están presentes, en la forma en que resolvemos nuestros propios conflictos de adultos o incluso en los pequeños gestos de cortesía cotidiana. Revisar estas conductas personales es una parte fundamental para que el mensaje de respeto sea coherente.
También hizo especial hincapié en cómo se construyen los lugares y roles dentro de un grupo de pares. Recordó que “que seamos diferentes no implica jerarquía”. Transmitir este valor desde la infancia es vital para lograr una convivencia escolar donde cada alumno pueda sentirse valorado. Por todo esto, es fundamental comprender que la prevención del bullying no comienza en el aula, sino en el seno del hogar, en aquello que se vive, se respira y se aprende en familia.
“Los chicos aprenden lo que naturalizamos en casa”.
El humor y el límite del respeto por el otro
Otro aspecto destacado del encuentro fue la necesidad de ayudar a los chicos a reconocer el impacto real de sus acciones y palabras. Una de las frases más potentes de la jornada fue: “El límite del chiste es el sufrimiento del otro”. Muchas veces, lo que comienza como una simple broma puede sostenerse en el tiempo incluso cuando alguien se siente claramente mal o humillado.
En ese sentido, Zysman advirtió sobre la ley del silencio que suele rodear a estas dinámicas: “ese apodo que no gusta nunca se dice que molesta… porque saben que si lo dicen, vuelve el doble”.
Educar en este sentido implica desarrollar una capacidad de empatía que no siempre resulta espontánea, especialmente frente a aquellos que percibimos como diferentes o que no pertenecen a nuestro grupo cercano de afinidad.
Como señaló la especialista, “no es cómodo ponerse en el lugar del otro… ahí está la verdadera empatía”. Acompañar a los hijos en este proceso de maduración emocional es clave para fortalecer la prevención del bullying y una cultura escolar basada en el respeto genuino.

Tecnología: un ámbito que también educa
Hoy en día, la vida social de los chicos no termina al salir del colegio; se extiende al entorno digital, lo que plantea desafíos inéditos para las familias.
María Zysman comentó cómo las redes sociales suelen instalar la idea de que «el otro la está pasando mejor», lo cual genera sentimientos de exclusión o la sensación constante de estar quedando «afuera» de los planes.
Por esta razón, el acompañamiento de los adultos en el mundo virtual no debe limitarse únicamente a la supervisión de horarios, sino a la formación de un criterio sólido. La psicopedagoga propuso una imagen muy gráfica: “el asco es una barrera saludable. También en las pantallas: si algo te da asco, hay algo que no está bien”.
De este modo, cualquier estrategia integral de prevención del bullying debe incluir necesariamente lo que ocurre en los dispositivos: fomentar la responsabilidad de no difundir contenidos que expongan a terceros y promover un uso ético de la tecnología.
La mirada del adulto y el rol transformador del grupo
Los adultos —padres, docentes y directivos— ocupan un lugar central en la prevención del bullying y en la construcción de un clima de convivencia saludable. Sin embargo, muchas veces los chicos no se acercan a contar sus problemas no por falta de voluntad, sino “por miedo a lo que vamos a pensar nosotros”.
Por eso, es prioritario generar espacios de confianza real y cercanía física y emocional. Zysman rescató la importancia de la presencia absoluta, ejemplificando con el pedido de un hijo a su madre: “mirame con todo el cuerpo… saludame con los ojos, esperame con los brazos”.
Asimismo, se subrayó el papel determinante de los compañeros en estas situaciones. “Hay que fortalecer a los espectadores: de ellos depende que un chico se sienta bien o mal… le pueden cambiar la vida”, afirmó María.
Educar en los buenos tratos implica formar ciudadanos valientes que no se sumen a dinámicas de maltrato y que entiendan que, con gestos de inclusión muy simples, pueden colaborar con la prevención del bullying y transformar positivamente su entorno.
FAMILIA Y COLEGIO: UNA TAREA COMPARTIDA
Finalmente, la construcción de una convivencia respetuosa requiere una coherencia absoluta entre los mensajes de los adultos. Durante la charla, se clarificó la definición técnica para actuar con precisión: “hablamos de bullying cuando el acoso es reiterado, es intencional y es sostenido en el tiempo”. Esta distinción es fundamental para diferenciar los roces o conflictos cotidianos de aquellas situaciones que requieren una intervención institucional profunda.
María remarcó que el respaldo de las familias a las decisiones y estrategias de la escuela es un desafío clave en la actualidad. Cuando los padres y el colegio trabajan en la misma dirección, los chicos encuentran un marco de contención claro que favorece su desarrollo integral y permite abordar la prevención del bullying de forma efectiva.
Si te interesa profundizar en pautas concretas, te invitamos a leer también nuestros 10 consejos para la prevención del bullying
Más que simplemente evitar el conflicto, el gran desafío educativo es formar «buenos compañeros»: chicos capaces de respetar, incluir y valorar activamente a los demás. Educar en los buenos tratos no es una charla aislada, sino una tarea cotidiana que se construye en cada conversación y en cada decisión familiar.
En este camino, la alianza estratégica entre familia y colegio resulta el pilar fundamental para erradicar el bullying de nuestras comunidades. Porque cuando los adultos acompañamos con coherencia y afecto, generamos las condiciones necesarias para que cada alumno crezca sintiéndose querido, respetado y parte vital de su comunidad.
Para encontrar más información sobre prevención del bullying y María Zysman, te compartimos el canal de Youtube de la Asociación Libres de Bullying
